La movilidad sostenible es una prioridad en la lucha contra el cambio climático, y la tecnología es su gran aliada. Tres tecnologías emergentes están acelerando la transición hacia una movilidad más limpia: los vehículos eléctricos e híbridos, la infraestructura de carga inteligente y las nuevas tecnologías de almacenamiento de energía. En este artículo las explicamos y vemos cómo medir su impacto en la huella de carbono.
Este artículo se centra en la movilidad de personas y urbana. Si te interesa el transporte de mercancías, puedes leer sobre las tecnologías emergentes para la descarbonización del transporte.
1. Movilidad eléctrica: vehículos eléctricos e híbridos
Los vehículos eléctricos son la punta de lanza de la movilidad sostenible. Sus motores, alimentados por baterías, eliminan las emisiones directas de gases de efecto invernadero y reducen la dependencia de los combustibles fósiles y la contaminación atmosférica.
En Manglai ayudamos a cuantificar el impacto de incorporar vehículos eléctricos a tu flota, considerando tanto las emisiones directas (alcance 1) como las indirectas asociadas a la electricidad utilizada para cargarlos (alcance 2).
Vehículos híbridos, a un paso de la electrificación total
Los vehículos híbridos combinan un motor de combustión con uno eléctrico, lo que reduce el consumo y las emisiones. Hay distintos tipos: desde los híbridos suaves (mild hybrid), que usan el motor eléctrico como apoyo, hasta los enchufables (PHEV), que recorren distancias en modo 100% eléctrico.
2. Infraestructura de carga para la movilidad eléctrica
La disponibilidad de puntos de carga, públicos y privados, es clave para reducir la "ansiedad por la autonomía" y fomentar la adopción del vehículo eléctrico.
Con los dashboards de Manglai puedes ver la distribución geográfica de tus vehículos y planificar la instalación de puntos de carga de forma estratégica, optimizando la eficiencia de la flota.
¿Qué es la carga inteligente y para qué sirve?
La carga inteligente (smart charging) optimiza el proceso de carga aprovechando las tarifas eléctricas más económicas y minimizando el impacto en la red. Las recomendaciones personalizadas ayudan a reducir costes y a contribuir a la estabilidad del sistema energético.
3. Almacenamiento de energía para mayor autonomía
La densidad energética de las baterías es determinante para la autonomía. Las baterías de iones de litio de alta densidad permiten recorrer mayores distancias con una sola carga, y su rendimiento se puede monitorizar para cuantificar el impacto en la reducción de la huella de carbono.
Más allá del litio
La investigación en baterías de estado sólido o de flujo redox abre nuevas posibilidades para la movilidad eléctrica: mayor densidad energética, tiempos de carga más rápidos y mayor vida útil.
Mide el impacto de tu movilidad sostenible
Para gestionar la transición hace falta medir. En el transporte, el estándar de referencia es la norma ISO 14083, base del Marco GLEC, integrada en el marco general del GHG Protocol e ISO 14064.
En Manglai integramos los datos de distintos tipos de vehículos y sistemas de almacenamiento para darte una visión completa de tu impacto y ayudarte a alcanzar tus objetivos de descarbonización.
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