La evaluación de huella hídrica (Water Footprint Assessment, WFA) es una metodología sistemática para cuantificar y analizar el uso y la contaminación del agua asociados a productos, procesos, empresas o territorios.
Desarrollada por la Water Footprint Network (WFN) a partir del concepto propuesto por Arjen Y. Hoekstra en 2002, y complementada por la norma ISO 14046:2014, la evaluación combina los componentes azul, verde y gris para ofrecer una visión integral del impacto sobre el agua.
Componentes de la huella hídrica
- Huella hídrica azul: volumen de agua superficial y subterránea consumida (evaporada, incorporada al producto o no devuelta a la cuenca).
- Huella hídrica verde: agua de lluvia almacenada en el suelo y aprovechada por los cultivos.
- Huella hídrica gris: volumen de agua dulce necesario para diluir la carga contaminante hasta cumplir los estándares de calidad.
Dos marcos complementarios
Conviene distinguir entre los dos enfoques que coexisten:
- El método de la Water Footprint Network se centra en los volúmenes de agua utilizados (azul, verde y gris) y en su sostenibilidad respecto a la cuenca.
- La ISO 14046, basada en el Análisis de Ciclo de Vida, evalúa además los impactos ambientales potenciales asociados a ese uso del agua. Se apoya en el informe técnico ISO/TR 14073:2017, con ejemplos ilustrativos de aplicación.
Pasos de la Water Footprint Assessment
- Establecer objetivos y alcance: unidades funcionales, límites geográficos y periodo de estudio.
- Contabilidad de la huella hídrica: cálculo de los volúmenes azul, verde y gris, empleando datos primarios y secundarios.
- Evaluación de sostenibilidad: comparar los resultados con la disponibilidad de la cuenca (estrés hídrico), los límites ecológicos y los estándares de calidad.
- Formulación de respuesta: definir estrategias de reducción, eficiencia, sustitución de materias primas y restauración de ecosistemas.
Herramientas y fuentes de datos
- WaterStat: bases de datos globales de huellas hídricas de productos de la WFN.
- AquaCrop: modela el balance hídrico de los cultivos.
- Teledetección: sensores satelitales para estimar la humedad del suelo y la evapotranspiración.
- El Water Footprint Assessment Manual recoge la metodología de referencia de la WFN.
Indicadores complementarios
- Estrés hídrico y escasez azul para priorizar las acciones según la criticidad de cada cuenca.
- Análisis de la proporción entre agua verde y azul para optimizar el uso del agua de lluvia.
- La huella hídrica gris para controlar las descargas contaminantes.
Beneficios de la evaluación
- Gestión de riesgos: identifica cuencas críticas y dependencias hídricas.
- Toma de decisiones: sustenta inversiones en tecnologías de ahorro y tratamiento.
- Transparencia: respalda los reportes de CDP Water y los estándares ESG.
Desafíos
- Disponibilidad de datos locales: requiere calidad y granularidad espacial.
- Coherencia metodológica: unificar criterios entre ISO 14046 y la WFN.
Conclusión
La evaluación de huella hídrica es una herramienta esencial para planificar estrategias sostenibles de agua, minimizando impactos y mejorando la resiliencia de empresas y ecosistemas. En Manglai te ayudamos a medir y gestionar tu huella hídrica y a integrarla en tu estrategia de sostenibilidad.