Cada año se generan en España millones de neumáticos que llegan al final de su vida útil. Estos residuos, conocidos como neumáticos fuera de uso (NFU), son problemáticos por su volumen, su durabilidad y los riesgos ambientales que conlleva su abandono o su gestión inadecuada. Al mismo tiempo, son una valiosa fuente de materias primas secundarias (caucho, acero y fibras textiles) con múltiples aplicaciones.
Un NFU es cualquier neumático que, habiendo perdido sus prestaciones para circular con seguridad, se convierte en residuo. Sus características principales son:
Por eso su abandono constituye un vertido incontrolado sancionable.
Sus principios clave son la prohibición del vertido de NFU enteros, la responsabilidad ampliada del productor (los fabricantes e importadores financian su gestión) y la prioridad de la reutilización y el reciclaje frente a la valorización energética.
El granulado de caucho procedente de NFU se emplea en construcción y obra civil (asfaltos con caucho, aislamiento), instalaciones deportivas, calzado y mobiliario urbano. No obstante, hay que tener en cuenta una novedad regulatoria relevante: el Reglamento (UE) 2023/2055, que modifica REACH, prohibirá la comercialización del relleno de caucho granulado (SBR y similares) como material de relleno suelto en campos de césped artificial a partir del 17 de octubre de 2031, por su consideración de microplástico. Los campos existentes podrán agotar su vida útil. Esta medida está impulsando la búsqueda de aplicaciones alternativas de mayor valor para el caucho reciclado.
Los NFU son un ejemplo claro de flujo de residuos con alto potencial de circularidad: el reciclaje de caucho y acero reduce la extracción de recursos vírgenes y disminuye los impactos ambientales. Avanzar hacia una mejor gestión pasa por reducir la dependencia de la valorización energética, ampliar las aplicaciones de alto valor, controlar los depósitos ilegales y fomentar el ecodiseño de neumáticos más reciclables, dentro de la lógica de la economía circular.
En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella ambiental y a preparar su información de sostenibilidad, incluida la gestión de residuos. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
Normativa y novedades de producto, una vez al mes.
Empresas que confían en nosotros
La neutralidad hídrica busca un impacto neto neutro o positivo sobre el agua: una organización mide su huella hídrica, la reduce al máximo y repone el volumen residual en la misma cuenca afectada.
Estado en el que una empresa equilibra su huella hídrica residual, tras reducir su consumo, mediante proyectos de reposición y mejora de la calidad del agua en las cuencas donde opera.
Registro electrónico, interoperable y trazable que acompañará a muchos productos vendidos en la UE con datos de materiales, huella ambiental, reparabilidad y fin de vida.