La evaluación de escasez hídrica es el proceso que analiza la disponibilidad de recursos de agua en un territorio frente a la demanda que ejercen los distintos sectores (agrícola, industrial, urbano y ambiental). Sirve para identificar situaciones de estrés hídrico, planificar políticas de gestión sostenible y anticipar los riesgos derivados del cambio climático, el crecimiento demográfico y la intensificación económica.
No se trata de un cálculo matemático simple: integra factores ambientales, sociales, económicos y climáticos. Organismos como la FAO, el World Resources Institute (WRI) y la Agencia Europea de Medio Ambiente emplean metodologías de evaluación de la escasez hídrica para informar la toma de decisiones a escala global, nacional y local.
España presenta un grado de estrés hídrico elevado, con marcadas diferencias regionales:
Los Planes Especiales de Sequía incorporan evaluaciones específicas para gestionar las restricciones en periodos críticos.
La evaluación de la escasez hídrica impulsa medidas de circularidad del agua, como la reutilización de aguas residuales, el uso de tecnologías de recirculación en la industria y una producción agrícola más eficiente. También conecta con el análisis del riesgo hídrico y la escasez hídrica a escala de cuenca.
En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella ambiental e identificar los riesgos hídricos de su actividad y su cadena de valor, un paso esencial para una estrategia de sostenibilidad resiliente. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
Normativa y novedades de producto, una vez al mes.
Empresas que confían en nosotros
La externalización del consumo de agua es el fenómeno por el que un territorio o empresa traslada a otras regiones la huella hídrica necesaria para producir los bienes que consume, a través del comercio de agua virtual.
El fin de la condición de residuo (End of Waste) marca el momento en que un material recuperado deja de ser residuo y pasa a ser producto o materia prima secundaria, conforme al artículo 5 de la Directiva 2008/98/CE y a la Ley 7/2022.
GLCC (Global Low-Carbon Chemicals) hace referencia al conjunto de estrategias para reducir la huella de carbono de la industria química: eficiencia energética, materias primas sostenibles y economía circular.