La huella hídrica directa es el volumen total de agua dulce que una organización extrae, consume y contamina dentro de sus límites operativos: plantas de producción, almacenes, oficinas y centros logísticos. Incluye el agua de proceso, de limpieza, de refrigeración y de servicios, así como los efluentes vertidos.
Es la parte de la huella hídrica que la empresa controla de forma más directa y suele ser el primer ámbito de actuación, frente a la huella hídrica indirecta asociada a la cadena de suministro. Ambas componen la huella hídrica corporativa.
El cálculo sigue una lógica de balance, normalmente alineada con la norma ISO 14046 de huella hídrica:
Las medidas más habituales para reducir la huella hídrica directa son:
Optimizar la huella hídrica directa reduce costes operativos y riesgos, y sienta las bases para abordar después la huella indirecta y avanzar hacia la neutralidad hídrica corporativa. En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella hídrica y de carbono y a preparar su información de sostenibilidad. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
Normativa y novedades de producto, una vez al mes.
Empresas que confían en nosotros
La huella hídrica gris mide el agua dulce necesaria para diluir los contaminantes vertidos hasta cumplir los límites de calidad. Descubre su fórmula y cómo reducirla.
La huella hídrica indirecta es el agua consumida y contaminada en la cadena de suministro de los bienes y servicios que adquiere una organización. Suele ser la mayor parte de su huella total.
Volumen de agua de lluvia almacenada en el suelo como humedad que consumen los cultivos y la vegetación a través de la evapotranspiración, sin pasar por ríos ni acuíferos.