La Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés: International Energy Agency) es una organización intergubernamental que se ha convertido en la principal autoridad mundial en datos, análisis y escenarios sobre energía. Fundada en 1974 tras la crisis del petróleo, hoy es una referencia imprescindible para gobiernos y empresas en la transición hacia un sistema energético bajo en carbono.
La IEA opera en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Nació para coordinar la respuesta de los países consumidores ante crisis de suministro, pero su misión se ha ampliado hasta abarcar la seguridad energética, la eficiencia, las energías renovables y la mitigación del cambio climático. Cuenta con 31 países miembros y trabaja con numerosos países asociados, entre ellos grandes economías emergentes. Sus objetivos principales son:
Uno de los mayores aportes de la IEA es su trabajo de recopilación y análisis de datos energéticos globales: consumo de energía, generación eléctrica, emisiones de CO₂ y otros indicadores. Estos datos alimentan los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero que exige la CMNUCC y son compatibles con el Protocolo GHG que utilizan las empresas para medir su huella de carbono. La IEA publica además factores de emisión eléctricos por país, muy usados en el cálculo del alcance 2.
La IEA es conocida por sus escenarios prospectivos, que no son predicciones sino caminos posibles según las políticas que se adopten. Los principales son el de políticas declaradas (STEPS), el de compromisos anunciados (APS) y el de emisiones netas cero en 2050 (NZE), que traza una hoja de ruta para limitar el calentamiento a 1,5°C. Su informe insignia es el World Energy Outlook (WEO), de publicación anual. La edición de 2025 mantiene que el despliegue de renovables y vehículos eléctricos acerca el pico de demanda de combustibles fósiles, situando el de petróleo en torno a 2030 en el escenario de políticas declaradas, y reincorporó un escenario de políticas vigentes (CPS) con una demanda mayor. La IEA también actualiza periódicamente su hoja de ruta Net Zero Roadmap.
Para las empresas, los recursos de la IEA son una fuente fiable para sustentar sus cálculos de emisiones y planificar su descarbonización:
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