El análisis de doble materialidad es el proceso mediante el cual una empresa identifica, evalúa y prioriza los asuntos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) que son materiales para su negocio, combinando dos perspectivas: el impacto de la empresa en el entorno (materialidad de impacto) y el efecto de la sostenibilidad en sus finanzas (materialidad financiera).
Si quieres entender primero qué es el principio de fondo, consulta la entrada doble materialidad y CSRD. Esta entrada se centra en cómo se hace el ejercicio.
El análisis es un requisito legal para las empresas obligadas por la CSRD: su resultado determina sobre qué normas ESRS temáticas debe informar la empresa con detalle.
Analizar el modelo de negocio, las actividades y la cadena de valor aguas arriba y aguas abajo para acotar el alcance del análisis.
Elaborar una lista de posibles asuntos de sostenibilidad y de sus impactos, riesgos y oportunidades asociados, tomando como punto de partida la lista de asuntos de la ESRS 1.
Recoger la visión de grupos de interés internos y externos (empleados, clientes, proveedores, inversores, comunidades) para validar y enriquecer la identificación de asuntos.
Valorar cada asunto en las dos dimensiones:
Se fijan umbrales para decidir qué asuntos superan el listón de materialidad.
Determinar los asuntos materiales, documentar la metodología y las decisiones, y trasladar el resultado al informe según la ESRS 2, que exige explicar cómo se ha hecho el análisis.
Cuando el clima resulta material (lo habitual), la empresa debe medir y reportar su huella de carbono en los tres alcances bajo la norma ESRS E1. El análisis de doble materialidad es, por tanto, el paso previo que justifica y enmarca esa medición.
Además de las ESRS, otros marcos ofrecen orientación útil sobre materialidad:
El análisis de doble materialidad sigue siendo obligatorio bajo la CSRD. La Directiva (UE) 2026/470 (Ómnibus I) elevó los umbrales de las empresas obligadas (más de 1.000 empleados y más de 450 millones de euros de cifra de negocios neta), con los primeros informes referidos a ejercicios que empiezan a partir del 1 de enero de 2027. Los ESRS revisados, adoptados el 3 de julio de 2026, simplifican el ejercicio: recortan más del 60% de los datapoints obligatorios y flexibilizan la evaluación de materialidad con un enfoque descendente. Se aplican a los ejercicios que empiezan a partir del 1 de enero de 2027, con adopción anticipada posible para los ejercicios de 2026. Aun así, realizar y documentar el análisis sigue siendo el punto de partida de cualquier informe.
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Empresas que confían en nosotros
El Aqueduct Water Risk Atlas del World Resources Institute (WRI) permite analizar estrés hídrico, sequías e inundaciones con 13 indicadores y proyecciones de futuro, para planificar estrategias de adaptación en toda la cadena de suministro.
Verificación externa e independiente que aporta credibilidad a la información de sostenibilidad. La CSRD exige aseguramiento limitado, con normas como ISAE 3000 e ISSA 5000 del IAASB.
El CDP Water Disclosure es el programa voluntario del CDP para que las empresas divulguen su gestión del agua: usos, riesgos y estrategias. Hoy se integra en su cuestionario ambiental único.