El término upstream ("aguas arriba") describe las fases iniciales de una cadena de valor: todas las actividades que ocurren antes de que una empresa fabrique o comercialice su producto. Aunque su origen está en la industria del petróleo y el gas, hoy se usa de forma transversal en sostenibilidad, energía, industria y gestión de residuos.
En el cálculo de la huella de carbono, upstream tiene un significado muy concreto: son las emisiones que se producen aguas arriba de la empresa (por ejemplo, en sus proveedores), por contraposición a las actividades downstream (aguas abajo, hacia el cliente final).
El GHG Protocol divide las emisiones indirectas de la cadena de valor (Alcance 3) en categorías upstream y downstream:
En muchas empresas, sobre todo de bienes de consumo, la mayor parte de la huella de carbono se concentra precisamente en las emisiones upstream de su cadena de valor, lo que convierte el aprovisionamiento en una palanca prioritaria de reducción.
En un modelo lineal, upstream significa simplemente extraer y aprovisionar. En la economía circular, en cambio, el upstream determina si la cadena será sostenible, porque es donde se aplican:
Aunque "upstream" no aparece como tal en la legislación, está implícito en normas que regulan las fases iniciales de la cadena:
En definitiva, el upstream es clave para entender dónde se generan realmente los impactos de un producto y para decidir si la cadena de valor será lineal o circular. En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella de carbono, incluidas las emisiones upstream de Alcance 3, y a preparar su información de sostenibilidad. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
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