El impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables es la principal figura fiscal con la que España grava el plástico. En vigor desde el 1 de enero de 2023, aplica 0,45 € por kilogramo de plástico no reciclado contenido en los envases. Esta guía explica qué grava, quién lo paga, cómo se calcula y qué pueden hacer las empresas para reducir su impacto.
El tributo se enmarca en la fiscalidad verde española y responde a un problema ambiental de primer orden: la acumulación de residuos plásticos y la contaminación por residuos marinos y microplásticos.
El problema de la contaminación por plásticos
La producción mundial de plástico ronda ya los 400 millones de toneladas al año, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y una parte relevante son productos de un solo uso. Cada año, varios millones de toneladas de plástico acaban en los océanos, dañando ecosistemas y entrando en la cadena alimentaria. La degradación de estos residuos genera microplásticos, ya detectados en agua, alimentos y aire, cuyos efectos sobre la salud siguen en investigación.
Frente a ello, la UE y España combinan prohibiciones de ciertos productos de un solo uso, objetivos de reciclaje y fiscalidad. La Estrategia Europea de Plásticos marca buena parte de esta dirección.
Cómo funciona el impuesto al plástico en España
El impuesto está regulado en la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Sus elementos esenciales son:
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Qué grava | Fabricación, importación y adquisición intracomunitaria de envases de plástico no reutilizables |
| Base imponible | Kilogramos de plástico no reciclado contenidos en el producto |
| Tipo impositivo | 0,45 € por kilogramo |
| Quién lo paga | Fabricantes, importadores y adquirentes intracomunitarios (contribuyentes obligados a autoliquidación) |
| Exención clave | Los kilos de plástico reciclado no computan en la base imponible |
El diseño es deliberado: al gravar solo el plástico no reciclado, el impuesto premia a quien incorpora material reciclado a sus envases. Acreditar la cantidad de plástico reciclado (en su momento mediante certificación) es clave para reducir la cuota.
El impuesto a vertederos e incineración, complemento del anterior
La misma Ley 7/2022 introdujo el impuesto sobre el depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración, que encarece eliminar residuos en lugar de prevenirlos o reciclarlos, en coherencia con la jerarquía de residuos. Sus tipos varían según el tipo de residuo y la operación, y las comunidades autónomas pueden incrementarlos. Para el detalle de las obligaciones de la norma, puede consultarse la guía de la Ley de Residuos 7/2022.
El contexto europeo
La Directiva (UE) 2019/904 sobre plásticos de un solo uso restringe o prohíbe determinados productos y empuja a los Estados a adoptar medidas, incluidas las fiscales. A ello se suma la contribución de la UE basada en los residuos de envases de plástico no reciclados, que repercute en cada Estado miembro y actúa como incentivo para legislar. Más recientemente, el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases refuerza los requisitos de reciclabilidad y reducción.
Impacto en empresas y consumidores
Costes y adaptación empresarial
Para las empresas que usan envases de un solo uso, el impuesto supone un coste directo, pero también un incentivo para rediseñar envases, incorporar reciclado e innovar en materiales. Parte de estas inversiones puede apoyarse en créditos fiscales para proyectos ecológicos o en subvenciones para empresas sostenibles.
Cambios en el hábito de consumo
El encarecimiento de los productos con envases de un solo uso favorece alternativas reutilizables y la compra a granel, reduciendo la demanda de plásticos desechables.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto es el impuesto al plástico en España?
0,45 euros por kilogramo de plástico no reciclado contenido en envases no reutilizables.
¿Quién tiene que pagarlo?
Fabricantes, importadores y adquirentes intracomunitarios de estos envases, que deben presentar la autoliquidación correspondiente.
¿Cómo se puede reducir la cuota?
Incorporando plástico reciclado (que no computa en la base imponible) y rediseñando los envases para reducir su peso o sustituirlos por opciones reutilizables.
Para las empresas, medir y gestionar el impacto de sus envases es clave: la solución de gestión de residuos de Manglai ayuda a controlar los datos necesarios para cumplir y optimizar costes.


