Diariamente, se emiten toneladas de gases de efecto invernadero derivadas de las actividades de la humanidad. Esto comprende actividades cotidianas que realiza cualquier persona, hasta producciones industriales de productos y servicios.

Es necesario conocer cuál es nuestra huella de carbono para poder implementar acciones que ayuden a minimizar la emisión de estos gases y así frenar un poco el daño que le hacemos al medio ambiente. Una vez que hemos identificado y calculado nuestra huella de carbono, lo que sigue es comenzar a reducir las emisiones de GEI. 

Sin embargo, esta es una tarea que para muchos parece complicada, pues muchas veces las soluciones planteadas no son las adecuadas para su empresa, producto o rutina diaria. En estos casos, lo que se recomienda es evaluar esas acciones y, si es necesario, cambiarlas a unas que sí podamos llevar a cabo. 

Es necesario poner en marcha los planes de descarbonización porque nuestro planeta lo necesita. Es una acción que nos traerá beneficios, pues los cambios climáticos y el calentamiento global cada vez está más afectado.

Somos nosotros los llamados a tomar acciones en este sentido y revertir un poco el daño que hemos hecho. Muchas empresas ya comenzaron a marcar una diferencia positiva en cuanto a su implementación de planes de reducción de huella de carbono, es momento de sumarte tú también.   

Importancia de desarrollar planes efectivos de acción climática

Los planes de acción climática son todos aquellos cambios que hemos decidido hacer para reducir la huella de carbono personal o de una empresa. La importancia de cumplir con estos planes es que nuestro planeta necesita de nuestra ayuda. Debemos ser conscientes de que, así como hemos hecho daño, es momento de revertirlo. 

Nuestro planeta ha entrado en una de las épocas más calientes que ha vivido y estamos a nada de que estos daños sean irreversibles. La temperatura de la tierra está aumentando y, de alcanzar un nivel mayor, entonces el calentamiento global será algo con lo que no podemos luchar. 

Es por eso que tomar acciones para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, es de vital importancia. Si bien sabemos que todos esos gases son necesarios para mantener la temperatura de la tierra, lo cierto es que, al ser demasiado, ya está causando daño. Nuestra acción para frenar eso es crucial y, si trabajamos en unidad, entonces los efectos positivos serán más notorios y efectivos. 

Ejemplos concretos de planes de reducción de emisiones

Actualmente, son muchas las empresas que ya tienen activo un plan para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. El compromiso es conseguir una descarbonización completa, para lo cual se elaboran estrategias detalladas que permiten el seguimiento de cada acción hasta alcanzar el objetivo deseado.

Sin embargo, debemos tener en cuenta, que no solo es crear un plan de reducción, sino trabajar en él hasta cumplirlo. Los primeros pasos siempre cuestan más, pero este es un camino donde sabemos que vale la pena el esfuerzo. 

Podemos tomar como ejemplo muchas empresas que ya están trabajando para reducir su huella de carbono. Entre las acciones que tienen en sus planificaciones encontramos varias ideas interesantes que dejamos a continuación. 

  • Comenzar a trabajar con energía que sea renovable.
  • Cambiar las políticas que tengan que ver con el medio de transporte de los productos o servicios que ofrece la empresa.
  • Crear estrategias que ayuden en la reducción de residuos.
  • Utilizar nuevas tecnologías que sean mucho más eficientes.
  • Hacer alianzas con empresas que también estén trabajando en la reducción de su huella de carbono.

Como ves, las opciones que puedes incluir en tu plan de reducción de huella de carbono son muchas. Toma en cuenta que puedes combinarlas e incluir muchas más. La idea es comenzar, ir de lo poco a lo mucho y así causar un impacto positivo en nuestro medio ambiente. 

Pasos para implementar un plan de reducción de carbono efectivo

El primer paso para lograr un plan de reducción de huella de carbono efectivo es cambiar la mentalidad y hacer que todo el personal comprenda el objetivo y la importancia de estas acciones.

El siguiente paso sería identificar qué tipo de huella de carbono tiene la empresa. Esto nos ayuda a conocer qué gases de efecto invernadero estamos liberando y en qué cantidades. Además, este cálculo nos puede ayudar a enfocarnos en las áreas que más la necesitan e ir avanzando hacia las demás, hasta que toda la empresa esté involucrada. 

Luego sería establecer el plan de acción que consiste en crear estrategias que se puedan ir realizando poco a poco. En este plan es importante que se tomen en cuenta las misiones de alcance 1, 2 y 3. Una vez que todo el plan está en marcha, lo que corresponde es supervisar que las labores se están realizando de la manera correcta.

Además de ayudar en el cumplimiento de las nuevas políticas de trabajo dentro de la empresa, esto facilita la elaboración de reportes para seguimiento de las mismas.

Una vez se logren concretar algunas acciones, se puede proceder a buscar la verificación externa. Este es un requisito indispensable para las empresas, ya que la ley así lo establece. 

Herramientas y recursos para el desarrollo de planes de acción climática

Conocemos como herramientas y recursos a todo aquello que podemos utilizar para hacer alguna tarea. En este trabajo de reducir las huella de carbono, existen muchas herramientas que podemos utilizar. Una vez tengamos la iniciativa de mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que sigue es buscar esas herramientas que nos van a ayudar a conseguir nuestro objetivo.

Entre las herramientas que necesitamos, debemos buscar una que nos ayude a conocer los detalles de nuestra huella de carbono. Actualmente, hay recursos digitales que nos pueden ayudar, pero no son tan verídicos, por lo que es necesario buscar un recurso más personalizado.

En este caso es necesario buscar agentes autorizados y confiables que nos ayuden a realizar las tareas, los cálculos, diseños de estrategias y seguimiento de las mismas. Esto si lo que deseamos es que el trabajo sea efectivo y poder obtener una verificación más adelante. 

Además, España cuenta con recursos interesantes y muy útiles como lo es el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030.  Fue aprobado en el año 2020 y desde entonces ha venido creando estrategias que ayudan a reducir el daño que le hacemos a nuestro planeta con las emisiones de GEI.

Ha demostrado ser un plan muy completo y muy efectivo, al cual podemos unirnos y trabajar en conjunto por un mismo propósito. Además, se cuenta con otros planes que están más enfocados a nivel   o en ciertas zonas de la región. Todos siguiendo lo establecido en las leyes españolas, con objetivos claros y planes eficientes que podemos aplicar tanto a los hogares, como a empresas y productos.