Los impuestos sobre emisiones de carbono (o impuestos al carbono) ponen precio a la contaminación por gases de efecto invernadero para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono. En la práctica, ese precio puede llegar por dos vías: un impuesto directo por tonelada de CO₂ equivalente o un mercado de derechos de emisión. Esta guía explica cómo se aplica realmente en España y la Unión Europea en 2026.
Si quieres situar primero el marco general, puedes leer la guía sobre la fiscalidad verde en España.
¿Qué es un impuesto sobre las emisiones de carbono?
Es un gravamen sobre actividades que emiten CO₂ y otros gases de efecto invernadero. Al asignar un coste a cada tonelada emitida, busca tres efectos:
- Desincentivar la quema de combustibles fósiles y la producción más contaminante.
- Incentivar tecnologías limpias y la inversión en energías renovables.
- Generar ingresos para políticas de mitigación y adaptación.
Conviene distinguirlo del mercado de derechos: un impuesto fija el precio y deja variar la cantidad de emisiones; un mercado de emisiones (ETS) fija un límite de cantidad y deja que el mercado fije el precio de los derechos.
¿Hay un impuesto al carbono en España?
No existe en España un impuesto general y uniforme que grave cada tonelada de CO₂ de toda la economía. El precio del carbono llega, sobre todo, a través del mercado europeo de derechos de emisión y de impuestos específicos relacionados con la energía:
- Impuesto especial sobre hidrocarburos, que grava los combustibles fósiles.
- Impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica (IVPEE), con un tipo del 7%.
- Impuesto sobre los gases fluorados de efecto invernadero, para refrigerantes y otros gases de alto potencial de calentamiento.
Además, las comunidades autónomas han creado impuestos propios sobre emisiones contaminantes a la atmósfera, lo que genera diferencias territoriales.
El precio del carbono en la UE: EU ETS, ETS2 y CBAM
El mercado de derechos de emisión (EU ETS)
El principal instrumento europeo es el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (EU ETS). Fija un límite máximo de emisiones para grandes instalaciones industriales, generación eléctrica y aviación intraeuropea. Las empresas necesitan derechos de emisión para cubrir lo que emiten y pueden comprarlos o venderlos. Ese límite se reduce año tras año, por lo que el coste de no descarbonizar tiende a subir.
ETS2: edificios y transporte por carretera desde 2027
La UE ha aprobado un segundo sistema, el ETS2, que pondrá precio al CO₂ de los combustibles usados en edificios y transporte por carretera. Está previsto que entre en funcionamiento en 2027, con la posibilidad de retrasarlo a 2028 si los precios de la energía son excepcionalmente altos. A diferencia del EU ETS, el coste recaerá sobre los proveedores de combustible y se trasladará a los precios finales.
CBAM: el ajuste en frontera por carbono
Para evitar la fuga de carbono, la UE aplica el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), que desde 2026 está en su régimen definitivo y exige pagar por las emisiones incorporadas de ciertas importaciones (cemento, hierro y acero, aluminio, fertilizantes, electricidad e hidrógeno). Lo detallamos en la guía sobre el CBAM en 2026.
Impacto económico y social del precio del carbono
Efecto sobre la competitividad empresarial
Los sectores intensivos en energía (cementeras, siderurgia, refinerías, química) afrontan mayores costes, pero también un fuerte incentivo a la eficiencia y a nuevos mercados de bajo impacto:
- Incentivo a la eficiencia: al encarecerse los combustibles fósiles, mejora el retorno de invertir en procesos más limpios.
- Nuevas oportunidades: crece la demanda de productos con menor huella de carbono.
Repercusión en el consumidor
El precio del carbono puede encarecer la energía y algunos bienes. Sus efectos suelen amortiguarse con bonificaciones a hogares vulnerables y con la promoción de alternativas como el autoconsumo solar o la movilidad eléctrica. Sobre ayudas, puedes consultar las deducciones fiscales para energías renovables.
Tendencias internacionales
El precio al carbono se extiende más allá de Europa. Países como Chile, México, Canadá, Japón o Corea del Sur aplican impuestos al carbono o sistemas de comercio de emisiones, y China opera un mercado nacional de derechos. La dirección global es clara: quien no reduce emisiones, paga más. Para comparar enfoques, véase la comparativa de impuestos verdes en Europa.
Preguntas frecuentes
¿EU ETS es un impuesto?
No exactamente. Es un mercado de derechos de emisión con un límite de cantidad; el precio lo fija el mercado, no una norma tributaria. El efecto práctico, eso sí, es poner precio al carbono.
¿Qué cambia con el ETS2?
Extiende el precio del carbono a los combustibles de edificios y transporte por carretera a partir de 2027 (posible 2028), afectando a calefacción y carburantes.
¿A quién afecta el CBAM?
A los importadores en la UE de productos como acero, aluminio, cemento, fertilizantes, electricidad e hidrógeno, que desde 2026 deben rendir cuentas de las emisiones incorporadas. Existe un umbral de minimis de 50 toneladas anuales de masa neta agregada, del que quedan fuera la electricidad y el hidrógeno, que obligan siempre.
Para anticiparte al coste del carbono, el primer paso es medir tus emisiones con rigor: la solución de huella de carbono de Manglai te ofrece los datos para gestionar tu exposición al EU ETS, al ETS2 y al CBAM.



