Desde hace años hemos sido conscientes del daño que el ser humano le ha causado al medio ambiente y esto ha hecho que busquemos soluciones óptimas para minimizar ese daño. Uno de los métodos que se está implementando a nivel de las empresas es el calcular la huella de carbono para reducir la emisión de gases de efecto invernadero que agravan la situación del cambio climático. 

La meta es que las empresas puedan ser estables en el ámbito económico y energético sin emitir grandes cantidades de carbono. Este propósito se espera alcanzar en su totalidad para el año 2050, donde los gases de efecto invernadero que se emiten diariamente desciendan hasta un 95%, esto en comparación con las cifras obtenidas en el año 1990.

En una primera etapa, se espera reducir las emisiones de GEI hasta alcanzar un 40% hasta el año 2030. Además, se buscan mejoras también en materia energética y en todo lo relacionado con su eficiencia. Entendemos entonces que tenemos un trabajo por hacer que beneficiará no solo a nuestro continente, sino al planeta entero. 

Entonces, es momento de comenzar a medir la huella de carbono en nuestras empresas y a conseguir la certificación de la misma por medio de los organismos autorizados para ello. Este es el tema que hablaremos más en profundidad a continuación. 

Qué es la certificación de huella de carbono y su importancia

Una vez que nuestra empresa tiene su huella de carbono cuantificada, es necesario solicitar ante un agente legalmente autorizado, que verifique dichos datos. De esta manera, se garantiza que los datos emitidos en el estudio de la huella de carbono sean reales. Además de esto, se busca también cumplir con los requisitos legales, así como dar seguimiento a los planes de minimizar las emisiones de CO2.

Entonces, podemos entender que la certificación de la huella de carbono es un acto que se hace en una entidad legal especializada en el tema que pueda dar fe de cada uno de los datos proporcionados en el informe. Es importante que estos datos sean totalmente verificables y que se le pueda también dar seguimiento a las medidas recomendadas en dicho informe para minimizar la cantidad de gases emitidos. 

Tipos de certificación de huella de carbono

Actualmente, las entidades que se encargan de otorgar esta certificación, ofrecen tres tipos diferentes de certificados. Cada uno de acuerdo a los datos reflejados en el informe de huella de carbono a verificar. Estos son los siguientes: 

  • Certificación CO2 compensado: Este tipo de certificación es la que se otorga mediante la cuantificación de GEI y CO2, expresado en toneladas. Todo compensado en sumideros de contaminación, acción que se puede tomar por parte de un producto, empresa o servicio. 
  • Certificación de CO2 calculado: Aquí lo que se certifica es la cuantificación de todas las emisiones de GEI y CO2 expresado en toneladas, que son emitidas por un producto, servicio o empresa.
  • Certificación O2 reducido: En este caso, lo que se busca certificar es la reducción de gases de efecto invernadero que una empresa, producto o servicio, logró conseguir en un periodo de tiempo de un año. Para esto se toman en cuenta las cifras obtenidas en el año anterior a la certificación. 

Pasos y requisitos para obtener la certificación de la huella de carbono en España

Sabes que necesitas una verificación de huella de carbono si tu empresa no es una asociación, cooperativa o una fundación. Es decir, necesitas verificar tu HC si tu empresa es privada.

También necesitas la revisión en caso de que sientes que la huella de carbono de tu empresa no es muy precisa o, si según los datos proporcionados, no cuentas con las emisiones suficientes. 

En cuanto a los requisitos, debes tener a la mano la huella de carbono que deseas verificar, así como la del año anterior. Cada una de estas debe estar con sus respectivos formularios, cálculos, solicitudes, certificado de capacidad legal, plan de reducción y demás. 

Los pasos que se deben seguir para que la verificación de la huella de carbono sea efectiva son los siguientes:

  1. Auditoría: Esta es una auditoría con la que se inicia el proceso de verificación. Es necesaria ya que aquí se puede conocer detalladamente la empresa en cuanto a su funcionamiento y emisiones de CO2. 
  2. Recolección de los datos: En este punto lo que se hace es una visita especial a la empresa con la idea de analizar más profundamente todos los datos proporcionados en el registro de huella de carbono. 
  3. Verificación de huella de carbono: Ahora es el momento de verificar los datos de la huella de carbono utilizando métodos validados por organismos internacionales. 
  4. Planificación para minimizar emisiones: La idea en este paso es analizar todas las acciones que la empresa debe aplicar para conseguir reducir sus emisiones de GEI y poder alcanzar así los niveles normativos. 
  5. Informe final: Lo que corresponde en este punto es elaborar un informe donde se refleje toda la revisión que se ha realizado en la verificación y dar cierre a todo el proceso. 

Casos de éxito en empresas certificadas

Cada vez son más las empresas que se unen a esta acción de calcular y minimizar su huella de carbono. Algunas lo hacen solo como un compromiso legal, pero para otras el asunto va mucho más allá, pues han comprendido el impacto climático que esto tiene.

Actualmente, son muchas las empresas españolas que han conseguido su certificación en la huella de carbono, esto nos dice que vamos por buen camino a cumplir las metas trazadas. 

Una de estas empresas es BBVA, en donde se ha asumido completamente el compromiso de mejorar la sostenibilidad de sus empresas. Para esto comenzó invirtiendo en factores de importancia como son sus infraestructuras y así seguir avanzando hacia su meta trazada. 

En esta misma línea de trabajo se encuentra Bankia, quienes en el 2017 lograron alcanzar una de las mejores calificaciones del CDP Climate Change. Esto lo lograron haciendo cambios importantes en el suministro de energía eléctrica, el cual comenzó a ser de fuentes renovables. 

Otra de las empresas que nos ha demostrado que sí se puede aplicar con éxito un plan de sostenibilidad es, sin duda alguna, Endesa. Vemos que esta empresa se ha comprometido verdaderamente con sus proyectos, pues una de sus metas es poder reducir, de manera progresiva, sus emisiones de CO2 y todos los demás gases provocados al generar y utilizar energía eléctrica.