El carpool (también llamado coche compartido o carpooling) es una práctica que consiste en compartir un mismo vehículo entre varias personas que realizan viajes similares, normalmente trayectos recurrentes al trabajo o al centro de estudios. Al ocupar los asientos que de otro modo irían vacíos, se reduce el número de coches en circulación y, con ello, las emisiones, la congestión y el gasto por persona.
Es una de las medidas más sencillas dentro de las estrategias de transporte sostenible y de movilidad sustentable, especialmente útil en zonas con transporte público limitado o en grandes áreas metropolitanas con tráfico denso, como muchas ciudades de México y de España.
El carpool resulta útil para:
El transporte por carretera es una de las principales fuentes de emisiones de las empresas. Compartir coche reduce de forma directa la huella de carbono asociada a la movilidad de los empleados, que suele formar parte de las emisiones indirectas o de Alcance 3. Por eso el carpool encaja bien en las estrategias de descarbonización corporativa.
Aunque ofrece muchas ventajas, el carpool plantea algunos retos:
En los últimos años han surgido plataformas digitales que facilitan encontrar coincidencias de ruta en tiempo real y generan confianza mediante valoraciones y reseñas. Muchas empresas han puesto en marcha programas internos de carpool, con plazas de aparcamiento reservadas o incentivos para quienes comparten coche, reduciendo la saturación de sus estacionamientos y reforzando su compromiso con la movilidad sostenible.
El carpool es una herramienta de movilidad sostenible que ayuda a descongestionar las ciudades, ahorrar dinero y reducir la huella ecológica de cada trayecto. En Manglai ayudamos a las empresas a medir su huella de carbono, incluida la de la movilidad, y a preparar su información de sostenibilidad. Descubre cómo Manglai puede ayudarte.
Normativa y novedades de producto, una vez al mes.
Empresas que confían en nosotros
La compensación hídrica es un mecanismo voluntario por el que una empresa equilibra su huella hídrica residual financiando proyectos de ahorro, restauración o acceso al agua en una cuenca.
El consumo responsable es un modelo de compra y uso de bienes que tiene en cuenta su impacto ambiental, social y económico, más allá de la mera satisfacción de necesidades.
Cradle-to-Site (C2S) es el alcance del análisis de ciclo de vida que cubre desde la extracción de materias primas hasta la llegada del material a la obra, incluida su instalación.